Obrador Mishiguene, donde el fuego, la panadería artesanal y la cocina judía dicen presente
- carolina1707
- Jul 31
- 4 min read
Obrador Mishiguene es el último proyecto del chef Tomás Kalika, conocido internacionalmente por su amplia trayectoria en el rubro culinario. Ubicado en el barrio de Palermo, Obrador Mishiguene se presenta como un espacio que, además de ofrecer una propuesta gastronómica simple y fresca basada en la oferta culinaria de Café Mishiguene –caracterizado por lucir una carta con platos clásicos reversionados del reconocido restaurante Mishiguene–, se destaca por su parrilla al carbón y panadería artesanal de alta calidad. Todo esto se disfruta en un ambiente cálido, íntimo y descontracturado, disponible tanto durante el día como por la noche.
Una de las especialidades de la casa es su parrilla al carbón, en la cual se preparan cortes seleccionados de carne de pastura como ojo de bife y entraña, pesca del día entera, merguez de cordero, langostinos, kebab de pollo y una sabrosa hamburguesa Mishiguene con pan brioche, mayonesa casera, pepinos encurtidos, tomate, lechuga, cebolla y queso gruyère. Cada plato se acompaña con salsas caseras como tahina, zhoug y tomatillo, ideales para compartir en cenas entre amigos, encuentros en pareja o reuniones familiares.
Junto a esta propuesta de fuegos, Obrador Mishiguene también destaca por su panadería artesanal, elaborada con harina orgánica y fermentación natural. Cada día, producen piezas como jalá (clásica o con ajo y romero), pan de campo (con y sin semillas), focaccia de verduras, bagel (tradicional, con cebolla, con amapola y con Kummel) y de Jerusalén, laffa, croissants (clásico y relleno con almendras, chocolate y dulce de leche), medialunas y rolls (de canela y sumac y de chocolate). Esta producción abastece además a Café Mishiguene, Rotisería Mishiguene y Mishiguene fine dining, funcionando como el centro de elaboración de todo el grupo.
Inaugurado en enero de 2025, el diseño del local, creado por la arquitecta Vanesa Protti y la diseñadora Luciana Saccomanno, invita a una experiencia relajada y contemporánea. Materiales nobles como vidrio, mosaicos, madera y acero inoxidable se combinan con una paleta vibrante de celeste y naranja, mientras que las mesas comunitarias, barras con vista a la calle y la gran mesa central crean un ambiente distendido y funcional. Afuera, el espacio también cuenta con mesas en la vereda para quienes prefieran disfrutar al aire libre.
La cocina a la vista, ubicada detrás de una amplia barra de pedidos, permite apreciar la elaboración en tiempo real de los platos y los panificados, exhibidos en vitrinas y repisas. Uno de los elementos distintivos del espacio es una escultura que cuelga del techo y representa a una figura híbrida entre Poseidón y un rabino, con menorá en mano y cola de pez, que simboliza la conexión espiritual, la diáspora y la buena fortuna en la tradición judía.
En el Obrador Mishiguene, cada mañana arranca con el aroma envolvente del pan recién horneado y la promesa de una merienda o desayuno que celebra lo hecho en casa con técnica y dedicación. Jalá trenzada, babka esponjoso y pan de campo con o sin semillas conviven con rolls de canela, medialunas rellenas, croissants artesanales y burekas hojaldradas de papa o espinaca y queso. Para quienes buscan energía extra, se suman shakshuka caliente, huevos revueltos o duros con tahina, tostadas con palta y tomate o pan de masa madre con manteca y mermelada casera. La carta se completa con bebidas que van del café espresso al masagrán, sin olvidar jugos naturales y chocolatada. Una propuesta que pone el foco en los detalles, los sabores tradicionales y el amor por la panadería de raíz.
La propuesta gastronómica también incluye una sección “Schmear, Nosh, Mezze”, con pequeñas raciones -recomendadas para compartir- como arenques a la crema, latkes, falafel, niños envueltos, labneh, tabule, varenikes, guefilte fish y shakshuka. La oferta se amplía con ensaladas frescas, hummus cremoso de varios tipos (clásico, de remolacha, con huevo, hongos, brócoli y carne), bagels con lox de trucha ahumada, queso crema y alcaparras, o mesivá con cebolla de verdeo, palta, tomate y huevos revueltos, y preparaciones con su reconocido pastrón, disponible en pan de campo a la plancha o con pan pletzalej.
Para cerrar la experiencia, la selección de postres consta de preparaciones típicas como baklava, strudel y babka, como así también mousse de chocolate o de maracuyá, tarta de queso y frangipane del día. Los comensales pueden elegir entre una variedad de bebidas para maridar sus comidas, como cafés, jugos, batidos, mocktails y una serie de vinos blancos, tintos, rosados y espumantes, además de su propia etiqueta de vino en colaboración con Bodega Catena Zapata.
En definitiva, Obrador Mishiguene es mucho más que una panadería o un restaurante: es un espacio versátil, donde la pasión por el fuego, la tradición judía y la calidad artesanal convergen en una propuesta sabrosa, relajada y contemporánea. Ya sea para desayunar, almorzar, merendar o cenar, este obrador moderno invita a vivir una experiencia gastronómica auténtica y memorable.
Obrador Mishiguene
Dirección: Cerviño 4417, Palermo.
Días y horarios: lunes de 8 am a 20 pm; martes a jueves de 7:30 am a 23.30 pm; viernes de 7:30 am a 01 am; sábados de 10 am a 01 am; y domingos de 10 am a 18 pm.
Teléfono de contacto: +54 9 11 7216-1226
Reservas: https://obrador-mishiguene.meitre.com/
Instagram: @obradormishiguene








































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